sábado, 23 de marzo de 2013

TANJA : LA GUERRILLERA SEXY

Por Eduardo García Aguilar
Tanja, la guerrillera holandesa sexy de las FARC, se ha convertido en la estrella de las conversaciones de paz que el movimiento armado sostiene con el gobierno colombiano en La Habana. Se comprende muy bien que todos esos comandantes gordos y feos que representan al longevo movimiento de Tirofijo estén locos por ella y la hayan puesto en primera fila para dar una imagen más amable y menos dura de los rebeldes.
Los guerrilleros están muy bien asesorados en materia de comunicación, porque a la delegación oficial colombiana, encabezada por mi coterráneo Humberto de la Calle Lombana, le hace falta la presencia de mujeres bellas y jóvenes que representen a la juventud que tomará el relevo del país en el futuro del post conflicto.
Aunque Tanja dice que es una « flaca insípida » y que en las filas del ejército rebelde las que tienen más éxito son las « gorditas », es obvio que la también apodada Alexandra es una mujer elegante, espigada, a quien le quedan bien todas las prendas que luce, por lo que podría ser una modelo de éxito, por ejemplo para la tienda virtual de ropas exóticas de Tatiana Santodomingo, la millonaria heredera del magnate colombiano Julio Mario y de su hijo de mismo nombre, que acaba de dar un descendiente más a la familia real monegasca y es la nuera de Carolina de Mónaco.
Tatiana Santodomingo debería ofrecer algunas de esas maravillosas prendas ecológicas a la guerrillera, sacos tejidos en países extraños asiáticos, africanos y latinoamericanos, o bolsas, blusas y pantalones que cuestan fortunas y lucen ahora los millonarios que van al Hay Festival, al Festival de Cine y otras festividades cartageneras a las que asisten las familias reales de Colombia y toda su cohorte de arribistas.
Debería propiciarse un encuentro entre Tanja la holandesa y Tatiana Santodomingo, para emprender un diálogo de glamour que significaría por fin la paz entre los dos mundos opuestos: el de los magnates que pasan todo el año de vacaciones en los yates y las playas de lujo y el de la arriesgada europea que da la vida por los pobres de nuestro país y baila en las fiestas de la jungla.
Desde su llegada a Cuba Tanja se ha comido las cámaras y cada una de sus entrevistas es una sorpresa por su aplomo, inteligencia, sentido del humor y la firme convicción de que es la heredera de Antonia Santos, Policarpa Salavarrieta y Maria Cano, y que debe darse por fin la oportunidad a los olvidados de la tierra del país adoptivo, pero que no ha dejado, por su cerebralidad y constancia, de ser una típica europea, pasionaria de izquierdas con sentido global.
Como he sido extranjero en varios países durante mucho tiempo y estoy a favor del cosmopolitismo, siento especial atracción por quienes abandonan sus propios países y de repente adhieren a otros mundos hasta arriesgar la vida por ellos. Tal es el caso de cientos de miles de europeos que se fueron para siempre de aquellas tierras frías hacia países del Sur golpeados por el sol y las olas de los mares tropicales, atraídos por mitos heróicos como el Che Guevara o Patricio Lumumba.
Me he cruzado con franceses, alemanes y nórdicos que se han fundido con México, Centroamérica, Africa o Asia y de ninguna manera volverían a sus anquilosados ex países. Consideran que sus tierras de origen son vejestorios aplastados por las catedrales góticas y la sangre petrificada dejada por milenios enteros de colonialismo, guerra y violencia.
Si se compara con la sangre regada durante milenios en la vieja Europa, la guerra de colombiana sólo sería una guerrita escuálida de novela bananera, sin la magnitud apocalíptica de las conflagraciones que solo en el siglo XX provocaron millones de muertos con ballonetas, fusiles, armas químicas, cámaras de gas y bombardeos.
Tanja se ve en un video, preciosa, bailando en la selva algún ritmo con la gracia de su cuerpo, rodeada por jóvenes guerrilleras y ante la vista torpe de los milicianos selváticos. Un guerrillero llega y apaga la cámara que filma la escena y se ve a la holandesa salir de foco como una chica regañada. ¿Cómo habrá cambiado la libertad europea y las discotecas libertinas por el acuartelamiento autoritario en la selva, bajo el mando de típicos machistas colombianos ultrafalocráticos y patriarcales?
La holandesa llegó a Colombia por medio de intercambios universitarios y según se cuenta estuvo en Bogotá y Pereira, donde empezó a conocer la realidad del país y quedó seducida por nuestros terribles encantos. Por lo visto nunca se quejó de las rudas pruebas de la selva al lado del Mono Jojoy y encontró en ese mundo peligroso bajo los bombardeos y al acecho de los ataques del Ejército una realización vital que sorprende.
En las conferencias de prensa se ha visto a la guerrillera cambiar de prendas y adornos con excelente tino, convertida en la diva amable de ese movimiento, rodeada por los severos comandantes que son los machos alfa de la selva implacable.
Los guerrilleros que Tanja representa son el lado secreto de una Colombia que fue capaz de exterminar uno por uno a los 4000 militantes de la Unión Patriótica, el partido político del negociador Iván Márquez, quien siempre aparece escoltado por la bella, lo que muestra su buen gusto en materia femenina. Ojalá hagan la paz, aunque la verdad sea dicha nunca confiaré ni en el establecimiento ni en sus opositores armados. Pero la paz vale bien una misa papal y la caricia virtual de una guerrillera muy europea y muy sexy.
 
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* Publicado en La Patria, Manizalez, Colombia, el 24 de marzo de 2013. 

viernes, 15 de marzo de 2013

A CADA QUIEN SUS PAPAS

Por Eduardo García Aguilar
Todos los habitantes de la zona cristiana occidental, ateos o no,hemos tenido relaciones imborrables con los distintos papas y su elección, actividades, viajes, muerte o inédita renuncia, como la de Joseph Ratzinger, nos han marcado de una u otra forma, querámoslo o no.
Ahora la aparición sorpresiva del nuevo papa argentino Jorge Bergoglio, de 76 años, ante el público asombrado del mundo quedará en la memoria mediática de muchos latinoamericanos. La novedad cinematográfica fue efectiva y el viejo cardenal de blanco vestido impresionó con su silencio inicial ante el foro romano y después con sus palabras llenas de humor y calidez .
Luego del estruendoso fracaso y el poco carisma del renunciante Bendicto XVI, continuidad pura del conservatismo militante de su antecesor Juan Pablo II, la imagen de Francisco ha generado buena impresión inicial, aunque apenas se comienza a analizar las posiciones bastante tibias y "neutrales" del mismo ante la dictadura argentina, como fue el caso en su momento de Pío XII frente a los regímenes de Hitler y Mussolini.
Es dificíl pedir milagros a poderosos cardenales de la curia obligados a negociar desde el tiempo de los Borgia con los poderes terrenales y a dar la mano y la comunión a figuras políticas que tarde o temprano se vuelven impresentables como Jorge Videla y Augusto Pinochet y otros grandes violadores de los derechos humanos a veces muy creyentes, entre ellos dictadores, caudillos, patriarcas, potentados, magnates y militares.
La primera imagen de un papa personal fue la de Juan XXIII, anciano de apariencia bonachona elegido a los 76 años y quien pasó a la historia por convocar el Concilio Vaticano II, propiciar cambios importantes como la misa en lenguas locales y escribir su encíclica Pacem in terris en plena guerra fría.
En el borroso mundo de la infancia recuerdo la conmoción causada por su muerte tras su corto pontificado en tías y abuelas o personas muy religiosas allegadas, que meses después creían verlo todavía como aparición o sentían cercana su inefable presencia para ellos santa y bondadosa.
Probablemente sea uno de los pontífices más importantes del siglo XX por los cambios modernos logrados en la anquilosada Iglesia y que en muchos aspectos ya fueron borrados con minuciosa inquina por la ola conservadora reciente encabezada por Juan Pablo II y Benedicto XVI, artífices de la contrarreforma.
Al calor de esos cambios lanzados por el anciano patriarca de Venecia, cuyo nombre original era Angelo Giuseppe Roncalli (1881-1963), y quien gobernó de 1958 a 1963, la Iglesia se volvió por un momento más popular, abierta, cálida y muchos jóvenes sacerdotes se comprometieron con los pobres de manera radical, según las corrientes de generosidad de las nuevas generaciones.
Estos últimos dos papas lograron darle la vuelta a la tuerca y hacer de la iglesia una institución en crisis, cerrada, aliada del poder, asediada por lo que durante mucho tiempo se escondió en los viejos escaparates  empolvados de la infamia. Bendicto XVI se vio obligado a renunciar porque su papado se desbordó mientras él se aplicaba a abstrusas meditaciones teológicas alejadas de la realidad concreta de más de mil millones de creyentes.
Juan Pablo II fue un pontífice clave en los momentos del derrumbe de la Unión Soviética y los países comunistas del Este, aplastados por las mentiras de su jerarquía marxista-leninista y los crímenes escondidos en diversos gulags de la intolerancia estalinista.
Wojtyla dio fuerza en su momento a esa lucha por la libertad de los pueblos sojuzgados por la URSS, pero se le fue la mano en apagar todo tipo de crítica y borrar del mapa, especialmente en América Latina, a  las corrientes sociales y humanitarias surgidas en los años 60 tras los trabajos del Concilio progresista y los movimientos sociales y políticos que se dieron en aquella época contra el violento y codicioso imperio estadounidense de Nixon, Reagan y Bush.
Después del modesto Juan XXIII vino Pablo VI, primer pontífice viajero y diplomático, flaco y de apariencia intelectual, quien marcó a los colombianos por su visita al país generando una gran expectativa por una presencia que hasta entonces parecía quimérica. Cuando la televisión colombiana avanzaba hacia la conquista de todos los hogares, miles de familias adquirieron enormes televisores empotrados en madera marca Philips, verdaderos muebles de sala para seguir el acontecimiento frente a la pantalla.
Pablo VI, arzobispo de Milán llamado Giovanni Battista Montini (1897-1978), gobernó desde 1963 a 1978, continuó los trabajos del Concilio Vaticano II y durante su pontificado fueron llevados al cardenalato tres de sus sucesores, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Su gobierno dejo una huella de modernidad que sus sucesores se encargarían de borrar poco a poco.
El polaco Karol Józef Wojtyła (1920-2005) llegaría al trono después de  la sorpresiva y misteriosa muerte de Albino Luciani, el malogrado Juan Pablo I, muerto en 1978, y se convertiría en una verdadera figura  protéica a lo largo de su extensísimo reinado, caracterizado por su vigor. Intelectual, escritor, deportista, rebelde surgido de las sombras del totalitarismo, su figura fue un vendaval hasta la llegada  del apagado Ratzinger, electo Papa en 2005 y quien sorprendió al mundo con su renuncia para regresar a sus libros de teología y a su piano.



sábado, 9 de marzo de 2013

¿UN HÉROE FARAÓNICO DEL SIGLO XXI?

Por Eduardo García Aguilar
La humanidad de todos los tiempos ha requerido siempre de héroes y dioses venerables con quienes identificarse hasta el delirio. Todas las grandes figuras míticas de la historia han surgido de seres reales que se izaron entre sus contemporáneos como grandes sabios, mártires o guerreros y con el tiempo subieron a la leyenda con poderes milagrosos. Tal fue el caso con el penúltimo semidiós aparecido en América Latina bajo el nombre del Che Guevara, figura crística conocida y seguida en todo el planeta por varias generaciones.
Lo que todo el mundo observó en estos días con la muerte y el sepelio del caudillo venezolano Hugo Chávez fue el despliegue de una escenografía conocida y milenaria, pero que no es tan frecuente, pues se requieren varias condiciones personales e históricas para la encarnación de una figura de ese rango.
Su originalidad radicó en que a diferencia de otros héroes tercermundistas revolucionarios y populares del siglo XX no renegó de la religión considerada por Marx como «el opio del pueblo », sino que la utilizó en su discurso hasta la saciedad, creando un sincretismo novedoso entre Jesús, Marx, Bolívar, el Che y Fidel Castro, su padre adoptivo.
En la ceremonia se diseñó muy bien el guión de los simbolismos. Maduro, el heredero de Chávez, esgrimió una copia áurea de la espada de Bolívar y la colocó sobre el féretro. Sus manos y las de militares y representantes de los poderes se unieron sobre el cadáver del héroe muerto en una especie de juramento ritual surgido de los tiempos del Santo Grial y de las grandes sagas míticas.
En ese fuerte militar lleno de presidentes, primeros ministros, el príncipe de España, jerarcas eclesiásticos y delegaciones de todo el mundo, ataviadas de oscuro y con los rostros adoloridos, vibraba el fantasma de Simón Bolívar unido al de Chávez en conjunción corpórea y espiritual y ambas figuras del más allá, escalofriantes, espectrales, radiantes, flotaban en el ambiente como en un acto de chamanismo político. Todo ello fue acompañado por la música sinfónica y cánticos autóctonos e himnos que dieron gran fuerza a la ceremonia iniciática de transmisión de poderes del fallecido héroe al corpulento heredero.
Inspirados en las grandes ceremonias chamánicas y tribales afines al homo sapiens desde su existencia, los funerales de Chávez se inscriben en la gran tradición del realismo mágico latinoamericano llevado a su máximas consecuencias por autores como Alejo Carpentier, Juan Rulfo, Gabriel García Márquez y Augusto Roa Bastos, entre otros.
Muchos creyeron que en el siglo XXI no veríamos nunca en el continente algo tan relacionado con la magia y los poderes faraónicos de la muerte, pero la verdad superó a la ficción y nos inscribimos así como continente en la gran tradición de los libros sagrados que han jalonado la historia espiritual de la humanidad desde el Ramayana y el Mahabarata hasta la Biblia, el Corán, el Manifiesto Comunista y el Libro Rojo de Mao Tse Tung, o sea un mundo lleno de dioses, espadas, sables, mantras, parábolas y espíritus trascendentes, eternos. O sea el poder emanado de fuerzas divinas.
En ese momento extraordinario que vieron millones en el mundo pensamos en los mitos inciáticos de los múltiples faraones egipcios al ser inhumados en las pirámides, así como los de Alejandro Magno, Darío, Julio César, Augusto, Constantino, Belisario, Stalin, Mao y los reyes mayas enterrados en pirámides de cresterías barrocas bajo extraordinarios monolitos como el de Pakal, rey dios de Palenque.
El heredero fue muy claro en su discurso al unir a Jesucristo, Bolívar y Chávez en una saga que apenas comienza en un contexto latinoamericano dominado por nuevas izquierdas ya no inspiradas en el marxismo ateo sino en originales sincretismos populistas. Y además se anunció que el cuerpo de Chávez será embalsamado como los de Lenin y Mao. De esta manera concluyó la era iniciada por la Revolución Francesa y la Ilustración racionalista del siglo XVIII que deseaban hacer de los ciudadanos adultos. Ahora los ciudadanos seremos crédulos niños eternos poseídos en un estado de trance chamánico televisivo.
La mayoría de los aspirantes a héroes iluminados no logran su objetivo y caen en el camino atrapados por sus propias trampas o vencidos por el enemigo. En el caso de Chávez, como en un juego de video, el personaje sorteó todas las trampas y peligros en el camino y solo fue vencido por la única prueba de la que no se salva nadie, la muerte.
Incluso el deceso prematuro luego de una larga enfermedad le servirá a su causa, pues no tuvo que vivir el largo desgaste que viven los caudillos cuando se eternizan en el poder y evitó la probable caída o el fin dramático, como ocurrió con Muhamar Kadahafi y otros héroes continentales longevos. Chávez murió como otros héroes en pleno ejercicio del poder y sin haber sido derrotado. Como Lenin y Mao fue atrapado por la parca reinante y será puesto en un mausoleo a la vista del público y no lejos de su inspirador Simon Bolívar.
La ceremonia transmitida en directo al mundo entero desde Caracas fue significativa. Mandatarios de derecha e izquierda latinoamericanos coincidieron en las guardias de honor e incluso vinieron mandatarios y delegaciones del otro extremo del planeta como el persa Mahmud Ajmadineyad.
Esto sucedió en América Latina dos siglos después de las batallas, traiciones y aventuras de Simón Bolívar, que sigue presente en el imaginario político continental. Lo ocurrido esta semana en Caracas no fue un sueño sino una realidad que nos invita a reflexionar como nunca en los avatares cíclicos de la historia humana hecha de símbolos y mitificaciones.
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Publicado el domingo 10 de marzo de 2013 en La Patria. Manizales. Colombia.

sábado, 2 de marzo de 2013

EL INDIGNADO STÉPHANE HESSEL

Por Eduardo García Aguilar
Esta semana murió a los 95 años de edad el indignado Stéphane Hessel (1917-2013), adorable anciano, impecable en el vestir, que hablaba un francés de otra época y practicaba la tolerancia y el diálogo en un mundo de fanatismos y culto desbocado a la plutocracia de los capitales financieros y a la narcojuventud arribista.
Gracias a su longevidad vivió todas las tragedias y las glorias del siglo XX, e incluso fue deportado por los nazis a Buchenwald, de donde por fortuna regresó vivo. Estudió en la prestigiosa Escuela Normal Superior y realizó estudios de filosofía antes de que estallara la Segunda guerra mundial. Participó en la resistencia antinazi en Francia y al concluir la conflagración ingresó a la carrera diplomática y participó en el nacimiento de la ONU y representó a Francia ante esa instancia.
Tenía otra gran cualidad y era que amaba la poesía y solía recitar de memoria sus poemas preferidos hasta sus últimas apariciones en público en universidades y escuelas, generando entusiasmo y admiración entre sus escuchas.
Era un dinosaurio humanista en un mundo donde los únicos dominantes son el dinero, la vulgaridad, la violencia, el arribismo, el uso de la bala y el grito para acallar al adversario. Era un pasado de moda que criticaba la odiosa sociedad de consumo y pugnaba por los valores de la convivencia.
En todos los países del mundo, las personas que piensan como él, que son capaces de reflexionar antes de responder y tratan de crear concordia en vez de odio ideológico son despreciadas por generaciones intermedias a quienes tantos años de dominio absoluto del dios dinero, frivolidad televisiva y futbolística y arribismo narco terminaron por lavarles para siempre el cerebro.
Para esas generaciones intermedias que dominan los gobiernos y los partidos políticos en muchos países el que no roba es un tonto, el que no manda matar al rival es un débil, el que no grita y amenaza un pusilánime. Y por supuesto para ellos los humanistas son tontarrones mandados a recoger pues el dinero y la avidez son ley y la trampa y la estafa grandes cualidades.
Los humanistas se sentían derrotados antes de 2008 cuando estalló la crisis económica mundial. En Estados Unidos gobernaba un presidente ignaro que hizo guerras absurdas a diestra y siniestra para beneficio de las industria armamentista y petrolera. En Francia gobernaba un arribista inculto que buscaba imponer la cultura bling bling, versión dulcificada de la cultura popular del narcotráfico dominante en Estados Unidos, América Latina y Asia, con sus limusinas de lujo y relojes de oro con incrustaciones de diamantes. En Italia el impresentable mafioso Berlusconi. En España los nuevos ricos construían edificios sin medida hasta que la burbuja inmobiliaria estalló.
Hessel se levantó contra toda esa vulgaridad del arribismo reinante en el mundo. En 2010 publicó el pequeño y modesto folleto « Indignez vous » que de manera asombrosa se convirtió en el opúsculo más leído por los jóvenes y dio lugar en Europa al surgimiento del fenómeno de los indignados en muchos países del Viejo mundo en crisis, especialmente en España, donde generó multitudinarias manifestaciones.
Grandes sectores empezaron a cuestionar a políticos corruptos, senadores y diputados hinchados de dinero, ministros absusivos que derrochaban y miraban a sus súbditos con desprecio, a reyes borrachines cazadores de elefantes. Y los manifestantes pidieron transparencia y rigor y fin de la impunidad en muchos países e incluso en Wall Street.
Nacido en plena primera guerra, Hessel surge del drama de la historia contemporánea europea y no se olvidó de sus orígenes ni lo obnubiló la comodidad de su vida como diplomático. Su padre Franz Hesel era amigo del filósofo y crítico judío Walter Benjamin suicidado en Port Bout y su madre una joven y bella que fue fotografiada desnuda en su tiempo e inspiro la novela Jules et Jim, llevada al cine por Francois Truffaut en 1962.
Cuando ya pocos se acordaban del anciano jubilado, decidió tomar cartas en el asunto en medio de la terrible crisis que afectó a Estados Unidos y en Europa a partir de 2008 con el hundimiento de múltiples sectores financieros por los abusos del capital y el fin del sueño neoliberal en boga desde los tiempos de Ronald Reagan y Margaret Thathcher.
Cuando el anciano volvió a los escenarios a hablar con su deliciosa elocuencia de otra época, muchos filósofos nuevos lo miraban con soberbia y desdén, como si fuese un viejito idealista pasado de moda. En algún debate televisivo el filósofo Alain Finkielkrault lo fustigó con desdén y Hessel le respondió con inteligencia y rapidez a cada uno de sus cuestionamientos.
Varias generaciones de nuevos filósofos franceses y europeos aburguesados o atontados como André Glucksmann, obnubilados por el reino del capitalismo a ultranza, creyeron enterrar para siempre al humanismo socialista, que consideraban delirio de viejitos gagá en tiempos de realidad y reino de la nueva derecha. Hessel no se amilanó nunca ante ellos y por el contrario ganó cada vez más adeptos en su corta carrera de estrella mundial.
En estos días sentía ya cercana su muerte en París. El famoso Dany el Rojo, líder del mayo del 68 que este año cumple 68 años y era su amigo, lo visitó en casa y casi llora cuando el viejo le dijo que ya estaba pronto su fin.
Hessel le dijo con una sonrisa, « Dany, ¿no te das cuenta que ya tengo 95 años ?». Nadie podía creerlo, pues Hessel era el anciano más joven del mundo y la prueba de que los viejos filósofos vuelven a dar ejemplo de rebeldía en un mundo donde el culto a la soberbia narcojuventud comienza a ser una verdadera trampa.
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* Publicado el domingo 3 de marzo en el diario La Patria. Manizales. Colombia